¡Todo para celebrar!

¡Tenemos todo para celebrar! Estamos vivos, pero la vida no surge de la nada, existimos, pero no por coincidencia. Todo cuanto existe, el universo, las galaxias, estrellas y planetas, la Tierra, las montañas, los ríos, los animales, las plantas y nosotros, hemos sido creados por Dios, por el Único y Verdadero, el Todopoderoso, el Santo, el que lo conoce todo, quien tiene la sabiduría y la inteligencia, el juicio, la justicia, el amor y la paz.

¿Quien hay como Él? ¿Quien lo puede contradecir? ¿Quien le puede enseñar a Él? ¿Quien puede discutir con Él? ¿Quien puede entrar en juicio con Él? ¿Quien puede siquiera dirigirle una palabra en frente de Él sin morir?

Hemos sido creados por Él, y para Él. Nos creo no porque nos necesitará, pues es Dios, no porque su felicidad estuviese incompleta, pues es Dios. Nos creo por amor, un acto inmerecido de parte de Él hacia nosotros. ¡Que bendición! Pero pecamos, nos apartamos de Él, le ofendimos, hicimos mal uso de la libertad de decisión que Él nos dio para ir contra Él. El resultado es obvio, la muerte, pues Él es la Vida, nos apartamos de la Vida y caímos, y por ende, morimos espiritualmente, y el castigo de esto es el infierno.

Pero así como Dios nos creo por Gracia, sin que nosotros lo mereciéramos, Él nos salvó de la misma forma, por Gracia, sin que nosotros lo mereciéramos. Ofendimos a Dios, pecamos, y se debe hacer justicia, porque Él es Juez, y no hacer justicia iría en contra de Su Naturaleza perfecta, por eso envió a Su Único Hijo, quien se hizo hombre, el Señor Jesucristo. Él siendo Dios se hizo hombre, y por si no fuera poco se puso a servirnos, y lo que nadie imaginó sucedió, Él se sacrificó en la cruz, sin haber cometido pecado; todos los pecados del mundo cayeron sobre Él, y murió.

Tus pecados y mis pecados cargó Él en la cruz. Pero la muerte no pudo con Él, pues Él es la Resurrección y la Vida, Él es Dios, ¡Él al tercer día resucitó!  ¿Es esto increíble? Bueno, ¿acaso existe algo imposible para Dios? ¡Él resucitó! Él esta vivo, Él subió al cielo, y pronto regresara por Su Iglesia.

Dios mismo nos creó por amor, y nos salva por amor, todo lo hace con amor, esa es Su Naturaleza. ¿Es esto demasiado bueno? ¿Difícil de creer? ¿En verdad todo es tan bueno? ¿En verdad Dios hizo algo tan maravilloso, de venir a morir por unos pecadores que nada merecen? ¿Es demasiado bueno para ser cierto? Por supuesto que es cierto, esta historia, la historia mas hermosa de todas, ¡demuestra la Majestad de Dios!

La iglesia tiene todo para celebrar, gracias a Jesús tenemos un hogar en el cielo, con Dios, por la eternidad, y gracias a Él nuestras vidas tienen sentido. Gracias a Él podemos ver con claridad, y entender este mundo pecador, y obtenemos fuerza para llevar Su Palabra para que mas personas conozcan a Jesús, y puedan tener este gozo.

Y tú, ¿ya eres parte de Su Iglesia? ¿Ya le pediste perdón a Jesús por todos tus pecados, y le pediste que te salvará? Si no lo has hecho, ¿que esperas? Busca temprano a Dios, busca su perdón, Él recibe a todos con los brazos abiertos, sin excepción.