¡Contento!

Un pensamiento ha rondado en mi cabeza desde hace un tiempo atrás, y con el paso de las semanas (y sobre todo en los últimos días) ha tomado mayor fuerza (y a eso le sumo la predica que recibí en mi iglesia el 31 de Diciembre, excelente forma de cerrar el año). El pensamiento es: hay que dar un paso a la vez, y disfrutar del Camino (ojo, puse Camino con “C” mayúscula).

Somos impacientes, queremos las cosas ya; hacemos lo que sea por llegar a la meta, y nos olvidamos que el camino es tan importante como la meta. La vida es frágil, y pasamos por alto que para los cristianos, el camino es la misma meta, vivir en obediencia a Dios, santidad, integridad, sumisión y amor para dar fruto y glorificar a Dios es la meta. El  camino que seguimos es el Camino (nuevamente con “C” mayúscula), porque el Camino es Jesús.

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Hay que dar un paso a la vez, y disfrutar del Camino, sin importar las circunstancias o situaciones, en todo momento y lugar podemos disfrutar del Camino porque los hijos de Dios lo tenemos con nosotros, ¡siempre! Tenemos mucho por qué gozarnos, y Jesús lo dijo después de dar Sus enseñanzas.

Juan 15:11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.

¡Gracias a Dios por Su Amor y Fidelidad!