Quiero ser fiel vs Voy a ser fiel

Miqueas 4:5 Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre.

Dijo “nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios“, no dijo “nosotros trataremos de andar en el nombre de Jehová nuestro Dios“.

Al seguir a Jesús, algo que Dios nos pide es fidelidad. En mas de una ocasión pecaremos, pero tenemos a Jesús como abogado que nos defiende ante el Padre (1a Juan 2:1), pero eso no significa que tenemos libertad para pecar.

Por mucho tiempo me he dicho “quiero ser fiel, me esforzaré por eso“, pero según lo que veo en Miqueas, no se trata de querer hacer algo, sino a determinarse a hacer algo.

Por mis propias fuerzas es imposible que lo logre, sin embargo:

2a Timoteo 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Tengo a el Espíritu Santo en mi vida, por Su Gracia. No luchare con mis fuerzas, sino con Su Fuerza, recordando que Él esta en mi interior, y que si tengo fe Él hará que todo sea posible, debido a una sola razón:

Lucas 18:27 Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

¿Cómo se lleva a la práctica?

¿Cómo puedo ser fiel a Dios haciendo uso de la fuerza del Espíritu Santo? Orando y estudiando Su Palabra, con fe.

Uno de mis pasajes favoritos en la Biblia es Hebreos 11, un capítulo donde se habla solamente sobre la fe. De todo el capítulo, probablemente mi verso favorito es el siguiente:

Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

  1. La única manera para agradar a Dios es con la fe.
  2. Para acercarse a Dios es necesario creer que Él existe.
  3. El que busca a Dios, será premiado por Él (sabiendo que el mejor premio es Él mismo, mejor que cualquier tesoro terrenal).

Dios quiere que seamos santos y fieles, que sigamos a Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. No podemos hacer tal cosa por nuestras propias fuerzas, pero si lo podemos lograr por medio de la fuerza del Espíritu Santo que vive en nosotros. La única manera de poder hacer uso de Su fuerza es, orando y estudiando Su Palabra, con fe, creyendo en El, en Su Gracia (el regalo inmerecido que Él nos da por medio de Jesús). Todo se trata de la fe.

Salmo 119:9-10 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de tus mandamientos.

El salmista con todo su corazón había buscado a Dios (nuevamente, Hebreos 11:6 dice “es galardonador de los que le buscan“). Y también dice “no me dejes desviarme de tus mandamientos“, haciendo una petición a Dios, con fe, reconociendo que no puede lograrlo con sus propias fuerzas.

Se puede ser fiel a Dios, únicamente por medio de la fuerza del Espíritu Santo que reside en Sus hijos, y se hace uso de tal fuerza al buscar una vida que tenga intimidad con Dios, orando y estudiando Su Palabra, con fe.

Y tú, ¿tienes a el Espíritu Santo en tu vida? ¿Recuerdas de que manera llego el Espíritu Santo a tu vida? Te dejo una pista: Efesios 1:13-14.

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